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martes, 16 de marzo de 2021

Sofía González: “El daño que se le está causando a la naturaleza y a las mujeres es equitativo”


Foto tomada de Ecologistas en Acción

La violencia de género es uno de los temas más sonados en la actualidad, al igual que los problemas ambientales. Estudios han publicado que existe un fuerte vínculo entre la degradación del ambiente y la violencia al género femeninoDe igual forma, aún es un tema desconocido para muchas personas.

Las marchas del 8 de Marzo al igual que las huelgas ecologistas le provocan al espectador diferentes reacciones. Algunas personas se sienten identificadas y quieren ayudar, otras hacen conciencia y otras simplemente ignoran el problema.

Sin embargo, cada lucha, tanto para la naturaleza como para el feminismo, tienen algo en común: Obtener un mundo mejor y hacer valer los derechos tanto de los que no pueden defenderse como los que sí pueden.

Foto tomada de La Izquierda Diario

El punto de vista del feminismo hacia la naturaleza

Sofía González no solo es una estudiante con intereses en la lectura y el diseño de contenidos digitales. Una de sus características más destacadas en su personalidad es su alegría, empatía y su dedicación y activismo por la lucha de un mundo donde no se maltrate a la mujer y que gocen de los mismo derechos que los hombres. Pertenece a los colectivos de Disruptivas y Me Too Anáhuac.

Es feminista debido por todas las mujeres que la criaron, en especial su mamá, la cual siempre le hizo tomar conciencia de que una mujer puede hacer todo sin la presencia de un hombre y aparte, de que uno mismo tiene la responsabilidad de cuidar al medio ambiente.

Desde muy pequeña, siempre se le inculcaron los valores sobre cuidar a la naturaleza, ahorrar el agua, no gastar luz innecesariamente y cuidar las plantas, por lo que siempre ha afirmado tener en cuenta al feminismo y a la naturaleza en su vida. Además, siempre ha estado consciente de que la educación va muy de la mano entre el feminismo y la ecología.

¿Alguna vez llegaste a pensar que los problemas ambientales estuvieran ligados a la violencia de género?

No, la verdad no. Nunca me había puesto a pensar que los cambios ambientales están afectando a la mujer, pero, sí sabía del ecofeminismo, donde se propone la idea de que tanto la naturaleza como la mujer son explotados por el dominio patriarcal, y pues, por una fuerza de conquista del hombre.

Dime Sofía, ¿Consideras que los cambios climáticos, la destrucción de ecosistemas, la industria extractiva; son alguna de las problemáticas ambientales que provocan a gran medida la violencia contra las mujeres? ¿Por qué?

Yo creo que sí. Considero que el cambio climático y la destrucción de los ecosistemas están contribuyendo a la violencia de la mujer.  Por ejemplo, nosotros tenemos la suerte de tener un techo, tenemos suerte de tener trabajo, tenemos suerte de tener acceso a los recursos y a los servicios de supervivencia básicos, pero, a las mujeres que no y que viven en el campo y tienen que trabajar en los plantíos, si se les llega a destruir tiene que acudir a otro tipo de trabajo. Pueden llegar hasta acudir a la prostitución con el fin de proveer a sus familias y yo creo que ahí sí surge este tipo de desigualdad, pues, evidentemente llega con la violencia de género. En cambio, a un hombre que se le llegue a destruir el plantío, no la va a tener fácil, pero es mucho más factible el que encuentre trabajo y que no tenga que llegar a un punto extremo como una mujer.  

De igual forma, ¿Consideras que el daño que la sociedad le provoca a la mujer es igual o mayor a la que el ser humano le provoca a la naturaleza?

El daño que se le está causando a la naturaleza y a las mujeres es equitativo, yo creo que, en cuanto a los homicidios y la violencia de género, ahí sí se puede debatir en que el daño que se le está causando a la mujer es mayor, porque es un ser humano, pero yo creo que sin una no existe la otra.

Para empezar con esto, yo creo que tenemos que ver cómo le estamos diciendo a la naturaleza, siempre le hemos dicho: madre naturaleza, madre tierra y yo creo que este es un buen punto de partida, para ver que todos la conformamos, que todos tenemos la responsabilidad de cuidarla y lo mismo pasa con las mujeres. No veo porque debería de haber una línea divisora, yo creo que las dos, o sea, tanto la naturaleza y las mujeres tienen que ser protegidas, respetadas y pues, tenemos que llegar a este extremo para decir que se tiene que mantener vivas, porque sin ellas la vida no existe. Ahí podemos volver a meter lo del ecofeminismo, porque ambas están siendo explotadas por la conquista y por el hombre.

En África son muy comunes las prácticas de sexo por pescado. Ante esto, ¿Crees que en los lugares donde hay más pobreza y limitaciones son los que más daño le hacen a la mujer y a la naturaleza? ¿Por qué?

Sí. Los países que no están fomentando ningún tipo de conciencia ecologista o de conciencia de desigualdad o de conciencia de violencia de género, son los que más van a estar propensos a sufrir de este tipo de situaciones. El que una mujer sea victimizada por estos depredadores sexuales en África, por ejemplo, lo de los pescados, también tiene que ver con la educación feminista, porque no hay gente que se les esté diciendo: ´Oye ve demandar lo que te está pasando´.  No hay autoridades que estén monitoreando ese tipo de casos, incluso en los países en los que sí existen, bueno, pues hay casos en los que te ignoran completamente y te dicen: ´Cuídate por ti sola´.

En cuanto a la naturaleza, yo creo que también hace falta esa educación ecologista, también tiene que ver con la educación sistemática, yo creo que ahí recae todo y ese es el secreto de una sociedad exitosa, en cuanto a la protección de la mujer y de la naturaleza.

Cambiando un poco del tema y retomando las manifestaciones y ligándolo, de cierta forma, con la contaminación. ¿Sabes qué pasa con los carteles que se utilizan en las marchas? ¿Se vuelven a utilizar o se desechan luego de una manifestación? De igual forma, ¿sabes qué tipo de aerosoles se utilizan? ¿Sabes si son contaminantes o no?

En lo personal no utilizo los carteles, primero porque no tengo la paciencia ni el tiempo para hacerlos antes de la marcha y porque me gusta estar ligera y yo creo que, muchas mujeres se pueden identificar con esto.

Quiero pensar que esos carteles se reutilizan en las siguientes marchas, porque la verdad, no importa si es el del año pasado, si es el del antepasado, porque sigues pidiendo por lo mismo. Yo espero y creo que sí se reutilizan mucho de los cárteles en todas las marchas.

De los aerosoles no, no sé mucho. Sé que Me Too Anáhuac usa tizas para pintar el piso y no tanto en las paredes. En Disruptivas no sé mucho que usan, pero sí sé que los aerosoles si contaminan y dañan la capa de ozono, pero generalmente, en estos dos colectivos se utiliza más la pintura para los carteles.

¿Qué recomendarías para las próximas manifestaciones? ¿Mejorarías algo respecto al uso de materiales o no cambiarias nada?

A mí la verdad me gustan mucho los carteles, pero sí, o sea, implementaría esa idea de que, si vas a hacer un cartel para la marcha de mañana, pues que el mismo también se aplique para las futuras marchas y que se aplique el: No gastar por gastar, sino el tener presente que el movimiento es para generar conciencia y que no estás ahí con el propósito de generar basura.  

No cambiaría mucho, porque la verdad es que hay maneras muy creativas de expresarte en las marchas. Hay muchas mujeres que se pintan el cuerpo y en lugar de usar un cartel hay muchas mujeres que utilizan cacerolas. Hay muchas maneras ecologistas para expresarte en las manifestaciones y es algo que sí, sí he visto y algo que se está implementando.  En el futuro, esperemos que todas las manifestantes podamos tener ese nivel de creatividad y pues sí, hacer una marcha mucho más sustentable

¿Qué tanto alcance de información crees que se tiene respecto al tema de la contaminación ambiental con la violencia de género? ¿Crees que el vínculo que existe aún es desconocido por muchas personas?

Creo que falta muchísimo. Creo que sí falta mucha educación en cuanto a cómo el medio ambiente está afectando a las mujeres, porque normalmente y me incluyo en esto, inicialmente pensamos que el medio ambiente y todos los cambios que está sufriendo están afectando a todos por igual. Porque pues… todos somos humanos, necesitamos oxígeno y se está acabando, pero nunca pensamos en las repercusiones laborales o en las de género, que están afectando muchísimo más a las mujeres que a los hombres.

Entonces yo creo que sí, hace falta muchísima conciencia en este tema, hasta yo no había pensado y no me había sentado a reflexionar el por qué había tanta desigualdad en el campo, porque había tanta trata de mujeres en las minas y sí, como aparecen dos temas completamente diferentes nunca piensas que va a haber un vínculo tan fuerte

¿Crees que, en un futuro no muy lejano, tanto las activistas feministas como las ambientales podrían unirse para defender en conjuntos los derechos de la mujer y de la naturaleza? ¿Consideras que esta unión podría hacer mucho más ruido ante la sociedad?

Sí, yo creo que sí se podrían unificar las feministas y las activistas ambientales porque estamos buscando lo mismo, en general.  Yo creo que si se juntan se podrían lograr muchísimas más cosas. Las feministas tenemos la visión del ecofeminismo y las activistas ambientales, tienen esa visión de que, si los cambios ambientales están afectando a la mujer, entonces qué podemos hacer.

Juntar un movimiento ambientalista con unos social, yo creo que sí tendría una mejor percepción social, porque la gente diría: ´Bueno, voy a cuidar el medio ambiente para mejorar la calidad de vida de las mujeres´. Entonces, yo creo que sí beneficiaría a las dos partes.

Tanto la igualdad de género como los temas ambientales son problemáticas que deben de ser tratadas en cuanto antes, ¿crees que deben de tener el mismo grado de importancia ante la sociedad? Además, ¿consideras que en la actualidad deberían de ser ligados con más frecuencia?

Yo creo que aquí volvemos a lo mismo, de si le estaban dando la misma importancia a todo lo que la sociedad le está causando a las mujeres y todo lo que la sociedad le está causando al medio ambiente. Porque es el mismo principio de derechos, de respeto y de que tenemos que estar conscientes de que hay algo que está mal y que tenemos que solucionarlo.

Es trabajo de todos y sí, se debe de ligar más el tema de la desigualdad de género con los cambios ambientales, porque, igual y mucha gente dice: ´Para qué voy a cuidar el planeta si a mí no me está perjudicando´. Pero si lo vinculas a un problema social, yo creo que sí tendría muchísimo más impacto.

¿Qué recomendarías a las generaciones futuras respecto a la contaminación ambiental y la violencia de género?

Yo le recomendaría a las generaciones futuras que sigan con la batalla que nosotros empezamos, porque no estamos esperando crear un cambio para nosotros y para beneficiarnos a nosotros, sino que lo estamos haciendo para generaciones futuras, para todos los que vienen.  

En cuanto al medio ambiente, yo les diría a las generaciones futuras que estos movimientos sociales y ambientales no los vean por separado, que los vean como algo en conjunto y que lo vean como algo que es para ti sí, pero también para todos.

"Esa es la parte importante del activismo, que hay que pensar no solo en ti sino en los demás y yo creo que ese debería de ser el motor de todas nuestras luchas"

Parte final de la entrevista a Sofía González sobre el Feminismo y la Ecología

La relación de la mujer y la naturaleza: Ecofeminismo

Foto tomada de Mujer México

“El ecofeminismo es una teoría y un movimiento social que sostiene la existencia de vínculos profundos entre la subordinación de las mujeres y la explotación destructiva de la naturaleza, con el objetivo de alcanzar la justicia para las mujeres y transformar la relación humana con los demás seres vivos y los ecosistemas”, explicó Isabel Martínez, en un artículo publicado por EFE Verde.

Explicación sobre el Ecofeminismo, la mujer y la naturaleza. 

domingo, 28 de febrero de 2021

Contaminación ambiental y su vínculo con la violencia de género

 

La escasez de recursos no solo es un tema vinculado con la contaminación ambiental sino también está relacionado con la violencia de género.

Foto: Tomada de BiodiversidadLA

Por Arantza Izquierdo

ÁLVARO OBREGÓN, 28 de febrero de 2021.- Pensar en un mundo sin problemas sociales ni ambientales sería como soñar con una realidad utópica. Donde los animales no estén en peligro de extinción, el calentamiento global solo sea un mito, la escasez de recursos solo sea una pesadilla en los sueños de algunos y, en el que el mundo sea un lugar lleno de paz y armonía. Tristemente, la realidad va más allá de pensamientos utópicos de cómo sería un mundo mejor, pero, pensar en aquello genera que las personas quieran algo mejor para la realidad en la que están y, sobre todo, poder hacer un cambio. Si bien es cierto que diversos problemas que se encuentran en la actualidad tienen una solución. Lo que también es cierto es que, en la mayoría de los casos, los seres humanos no se dan cuenta que diversas problemáticas están vinculadas entre sí. Por ejemplo, cuando se habla de contaminación, esta se liga al cambio climático producido por el calentamiento global, basura, plástico, desechos tóxicos, pero esa relación no va más allá de la superficie del verdadero problema que acontece la contaminación. Recientemente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) publicó una investigación que habla sobre los efectos colaterales que la degradación del medio ambiente tiene sobre la violencia de género en el mundo.

La investigación realizada por la UICN resaltó las graves consecuencias que el deterioro de la naturaleza tiene sobre la escasez de recursos, lo que al mismo tiempo desencadena situaciones conflictivas que aumentan los casos de violencia del género femenino. La doctora Grethel Aguilar, directora general interina de la UICN, explicó que el estudio no solo se centra en el vínculo que existe entre la violencia de género y la degradación ambiental, sino que son temas que deben de relacionarse de forma constante. Además, resaltó que los daños que la humanidad le hace a la naturaleza también es un incentivo para alimentar la violencia contra las mujeres en todo el mundo. Es a gran medida, un vínculo que muchas personas han pasado por alto estos últimos años.

“No creí que existiera un vínculo como tal. Realmente estoy sorprendida y nunca llegué a pensar que estas dos problemáticas estuvieran ligadas de una forma, pero al leer el artículo de la UICN, pues que funciona como una forma de trueque el hecho de usar a la mujer de una forma sexualizada y es algo que ha ocurrido desde siempre. Prácticamente desde que nos colonizaron, entonces, aunque sea algo que, pues siempre ha existido, no sabía que hoy en día era algo que aún se practicaba y pues es una lástima, que siga ocurriendo este tipo de situaciones”, comentó Karina Bejar, estudiante universitaria y feminista.

Un tema muy sonado en la actualidad es la violencia de género, la discriminación hacía la mujer y la impunidad de diversos casos relacionados con el género femenino. Esta problemática al igual que la contaminación ambiental ocurre en todas las sociedades, sin embargo, son temas que parecen diferentes y que no están ligados de la misma raíz,  pero parece ser, que es todo lo contrario.

La diferencia que tiene la violencia de género y la contaminación ambiental es que la primera es un medio de control, subyugación y explotación que alimenta las desigualdades de género y la segunda es un tema que tiene relación con la presencia de agentes nocivos para el ambiente y que tiene daños tanto en los animales, como las plantas y los seres humanos. Sin embargo, son temas similares, actividades que el ser humano realiza constantemente, de igual forma, su relación también es derivada de la pobreza.

“De alguna manera siempre ha existido el vínculo, aunque, en la actualidad se hace más visible. Por ejemplo, la pobreza y la necesidad hacen que esto vaya en aumento y el deterioro de ambiente y la escasez de los recursos agravan más la situación, por eso existen casos en los que las mujeres por querer comer vendan su cuerpo o intercambien prácticas sexuales por un plato de comida. De igual forma, la escasez de recursos hace que los precios se disparen y no todos tengan acceso, y lo mismo pasa cuando quieres comprar algo ecológico, no todos pueden hacerlo porque es sumamente caro. Por eso muchos se van por lo barato que termina siendo algo muy contaminante”, añadió Perla Quintero, maestra en biología en último semestre de preparatoria.

La violencia de género también se utiliza como una forma de control socio-económico que sostiene y promueve dinámicas de poder de género y desigualdades en cualquier sector y contexto, relacionado con el acceso, el uso y los beneficios de los recursos naturales.

"La violencia de género es una de las barreras más omnipresentes, pero de las que menos se habla, a las que nos enfrentamos en el trabajo de protección del medio ambiente y lucha contra el cambio climático", señala Cate Owren, una de las principales autoras del informe publicado por la UICN y concluye: "Tenemos que abrir los ojos y prestar una mayor atención a este problema".

El colapso climático ha causado severas consecuencias en el planeta, como degradaciones del medio ambiente que propician la escasez de recursos. Por ejemplo, en algunas regiones de África, los conflictos sobre el acceso a recursos escasos originan las famosas prácticas de sexo por pescado, la cual consta en que los pescadores se niegan vender pescado a las mujeres si no es a cambio de tener relaciones sexuales. Lo que incrementa la violencia de género y el machismo se ve ligado ante esta problemática. “A medida que unos recursos naturales ya limitados se vuelven aún más escasos debido principalmente al cambio climático, las mujeres y las niñas también deben caminar más lejos para buscar alimentos, agua, o leña, lo que aumenta su riesgo de ser víctimas de violencia de género”, explicó la revista National Geographic, en un artículo publicado sobre El vínculo entre el medio ambiente y la violencia de género.

La investigación de la UICN también examinó los vínculos entre la violencia de género y los delitos ambientales. Los ejemplos que se citan en el informe son variados y no solo se centran en un solo lugar sino en todo el mundo. Por ejemplo, se señala el vínculo entre el abuso sexual en la industria pesquera ilegal en el continente asiático y africano. Otro tema es la tala ilegal y el comercio de carbón vegetal en la República Democrática del Congo, la cual está vinculada a la explotación sexual o en el caso en América del Sur, en el que se hace la práctica de tráfico sexual en torno a minas ilegales.

“No creo que lo hubiéramos siquiera imaginado, que la degradación del ambiente y la degradación del hombre estén relacionados de manera tan estrecha con la violencia de género”, comentó la Bióloga Quintero.

En la actualidad, son pocos los proyectos de protección y mejora del medio ambiente que se llevan a cabo pese a que existe un estrecho vínculo entre la crisis climática y la violencia de género. Aún en pleno siglo XXI muchas personas desconocen que el cambio climático no solo es un tema de suma importancia, sino que tiene repercusiones en la mujer.

“El ver que existe un vínculo entre estas dos problemáticas a nivel global me resulta muy impactante. Siento que es una práctica muy fea lo que hacen los pescadores al exigir a las mujeres que tengan sexo con ellos a cambio de comida. Creo que, al saber todo lo conlleva es momento de hacer un cambio y abrir los ojos”, comentó Ioseba Razquin, estudiante y activista social.

Infografía: Arantza Izquierdo

Cambio climático y el vínculo contra las mujeres

“En algunas comunidades, cuando la familia se enfrenta a dificultades agravadas por el clima, las jóvenes tienden a casarse a muy temprana edad. A nivel mundial, se cree que unos 12 millones más de niñas se han visto obligadas a casarse después de los crecientes desastres naturales, y se ha demostrado que los desastres relacionados con el clima aumentan la trata con fines de explotación sexual entre un 20 y un 30%”, indicó el Diario Responsable.

El cambio climático es una problemática mundial que en los últimos años ha afectado al mundo de maneras impresionantes. Un claro ejemplo son los deshielos y el aumento del nivel del mar, que a su vez crea inundaciones en diversas comunidades en el mundo. Además, las extremas condiciones meteorológicas son cada vez más frecuentes, lo que genera un deterioro en la calidad de agua y la disminución de recursos hídricos, lo que a su vez trae como consecuencia más problemas sociales.

“El desplazamiento de pueblos indígenas como resultado del cambio climático y desastres medioambientales también puede desencadenar consecuencias violentas. Según diversos datos de investigación e informes de la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias, y de la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, el despojo forzado de tierras ancestrales puede derivar en violencia contra las mujeres y niñas indígenas en particular, incluida la violencia sexual, asesinatos y desapariciones”, de acuerdo con datos de ONU Mujeres.

En la actualidad, la sociedad se encuentra cada día más concienciada con los efectos del medio ambiente y las repercusiones en el ser humano, sin embargo, es un problema que aún le queda un largo camino por recorrer.

Terminar con la violencia de género y conservar el medio ambiente del que todas las personas en el mundo dependen para vivir, son tareas que puede parecer opuestas, pero no lo son y de igual forma dependen entre sí.

La violencia hacía activistas ambientales

El estudio de la UICN no solo ha documentado los casos en los que se muestre como la violencia ha repercutido en las mujeres que buscan alimentos o son utilizadas como objetos de intercambio, también, se resaltan ejemplos de violencia a la mujer contra las defensoras y activistas del medio ambiente.

Toda persona que quiera un cambio en su sociedad y este activo ante el problema al que quiera hacer un arreglo, es considerado activista. Por ejemplo, los activistas ambientales son los encargados de luchar por los derechos de los sin voz, como la naturaleza. Son aquellos capaces de decir no a la sociedad que quiera una tala excesiva de árboles, de igual forma, son aquellos que se preocupan por ver otras alternativas que ayuden al medio ambiente y a los seres humanos, evitar las construcciones innecesarias y preservar la naturaleza.

Se calcula alrededor de 609 casos de mujeres ambientalistas que sufrieron algún tipo de agresión entre el 2015 y 2016 en México y Centroamérica. Foto: Tomada de DW


Sin embargo, ser ambientalista no es una tarea fácil y mucho menos cuando hay personas con pensamientos opuestos y cerradas a un cambio ecológico y social.
La violencia de género también es utilizada como un medio para controlar a las defensoras del medio ambiente y de los derechos humanos. En el informe de la UICN se alerta que la violencia contra los activistas ambientales ha ido incrementando mucho más en los últimos años, pero en términos de género, son las mujeres las que se llevan la peor parte. Pues en la mayoría de los casos son víctimas de actos violentos que tienen el objetivo de reprimir su poder, debilitar su credibilidad y estatus dentro de comunidades indígenas y desalentar aquellas mujeres que quieran colaborar con activistas en busca de sus derechos.

“En 2019, a nivel global, 304 personas defensoras de derechos humanos que fueron asesinadas, el 40 % defendía la tierra los derechos de los pueblos indígenas y el medio ambiente”, de acuerdo con datos de Nexos.

Vínculo entre la contaminación y los trastornos psicológicos

Foto: Tomada de Abobe Stock


Cada vez más, científicos de varias partes en el mundo han ido centrando sus investigaciones en la relación que existe entre las condiciones ambientales y los trastornos psicológicos. Por lo que han demostrado que la mala calidad del aire está asociada a tasas más altas de depresión y trastorno bipolar, esa frecuencia se encuentra más notoria en las ciudades.


Algo que es bien sabido por todos los seres humanos es que la mala calidad del aire no solo afecta las actividades diarias sino también a la salud.

Un estudio publicado por el biólogo Atif Khan demostró que vivir en áreas contaminadas (con una muy mala calidad de aire), especialmente durante los primeros años de vida, es un factor predictivo de trastornos psíquicos como lo es la depresión y el trastorno bipolar, debido a que la contaminación del aire tiene efectos tóxicos en el cerebro. Sin embargo, el biólogo afirma que aún falta mucho por investigar y saber más a fondo la relación entre la mala calidad del aire y los trastornos.

"El entorno físico, en particular la calidad del aire, es aún todavía un campo muy inexplorado que nos puede ayudar enormemente a comprender cómo nuestro entorno está contribuyendo a los trastornos neurológicos y psiquiátricos en la actualidad", compartió el biólogo Atif, en un artículo publicado de National Geographic titulado La contaminación atmosférica podría afectar a tu salud mental.

Los componentes de la contaminación del aire puede ser tóxicos para el cerebro, ya que pueden ser causa de varios signos de deterioro cognitivos en las personas.

“Personalmente, cuando he estado en la ciudad y se encuentra el smog o de alguna manera hay mucha contaminación, te baja el ánimo o te sientes más estresada y pues sí, creo que llega influir mucho el cambio climático y la contaminación a nuestros efectos psicológicos”, concluyó Karina.

Los efectos que tiene la contaminación no solo repercuten en el deterioro de ecosistemas sino también es una problemática que ha incrementado y originado muchos casos de violencia de género y psicológicos. La contaminación tiene un gran efecto domino en la humanidad. Muchas personas aún desconocen los vínculos entre la contaminación ambiental y los problemas sociales, sin embargo, son cada vez más las investigaciones que se hacen para demostrar que la contaminación es a gran medida, una de las problemáticas que necesariamente tiene que ser tratadas lo antes posible. 

Además, otro cambio positivo que ha tenido la humanidad en los último años, es la forma de pensar. Ahora, son más los que están conscientes sobre está problemática y sus derivados y son más, las personas que se suman al cambio para obtener un mundo mejor.

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